Por Roberto Guardini
(Servicios Integrales Santiago)
Es realmente un hecho típico
de madurez, la actitud del grupo de Empresarios argentinos y fundamentalmente
provincianos, que gestaron la Asociación Federal de Controladores de Plagas
de la República Argentina – AFECOP; la que conlleva en sí misma una
misión de servicio y prevención de la salud publica y de defensa
de los intereses gremiales de los controladores de plagas de nuestro país,
y que requerirá de un reconocimiento reivindicativo de nuestro gobierno en
los diferentes ordenes, como así también, una figura con jurisdicción de
derecho en la configuración de un Ley Nacional, y desde este hecho
fundamental, trascender mediáticamente hacia la sociedad, a efectos de cerrar
el circulo de protección que nos merecemos todos los controladores de plagas
argentinos que trabajamos por una mejor calidad de vida para nuestra
comunidad. Y cuando digo "grupo de empresarios", me refiero a
hombres que desde hace muchos años vienen luchando y conformando otras
instituciones en este mismo sentido y que hoy han logrado un enorme
reconocimiento nacional con proyección continental.
Menciono esto porque conozco
que quienes fundaron AFECOP, integrando su Honorable Comisión Directiva,
vienen inyectando en todos los empresarios del país, una gran cuota de
motivación, exponiendo con gran claridad lo que se pretende promover como las
soluciones viables a la problemática específica de esta actividad
empresarial.
Lamentablemente todavía en muchos sectores de la sociedad se nos sigue
rotulando de mochileros, fumigadores y otros motes injuriosos que nada tienen
que ver con una profesión en la que nos formamos a conciencia, levantando las
banderas de la ética, el cuidado del medio ambiente, esperando un merecido
reconocimiento como agentes de salud pública que somos.
Creo que la mística y el
espíritu de lucha, las convicciones de éxito, como así también la
solidaridad que mostraron nuestros hermanos argentinos en la reunión
fundacional en la ciudad de Resistencia, Provincia de Chaco, luego en Córdoba
y en después en Salta, deslumbraron con una actitud en la que desbordó el
ser nacional y el espíritu federal y democrático.
AFECOP ya funciona y es
nuestra esperanza, como un replica a una Nación que hasta hace poco parecía
en franca disolución, pero tal como se dio en otros momentos de nuestra
historia, los argentinos reaccionamos con espíritu de grupo forjando juntos
un nuevo sueño colectivo que podrá transformarse con el esfuerzo y el
compromiso de todos, en la gran herramienta que logre las tan ansiadas
reivindicaciones buscadas por los controladores de plagas de la República
Argentina.