¿ Qué hace un líder?
Pide a su gremio que deje su lugar conocido y seguro para ir en busca de otro
desconocido e incierto.
Un líder que plantea un cambio difícil pide a su gente que cambie hábitos,
instrumentos, lealtades y hasta maneras de pensar. En lugar de todo eso ofrece
nada más que una mera posibilidad.
¿ Y porqué lo hacen?
Porque los temas fundamentales para estos, son los que giran alrededor de
cómo hacer para anticiparse y sobrevivir a las resistencias que se van a
generar.
Por más dulce y suave que sea el estilo, por más cuidadosa que sea la
estrategia, cuando alguien toma una iniciativa que no es popular, o pone sobre
la mesa nuevas y provocadoras ideas, o cuestiona la brecha entre valores y
conductas, o pide que se haga frente a realidades desagradables, corre el
riesgo de provocar ira y se convierte en vulnerable.
Cuánto más profundo el cambio y mayor sea la cantidad de nuevos aprendizajes
que se requieren, más resistencia y más peligro personal y profesional para
quien se eleve como líder.
Si liderar consistiera sólo en dar buenas noticias a la gente, sería tarea
fácil. Hace falta una gran cuota de coraje para pensar y plantear la tarea en
términos de imposibilidad de seguir con lo hasta ese momento intentado, que
las alternativas no siempre son ciertas y que los planes a veces fracasan. A
quienes no están acostumbrados a "vivir con otros", les pesará
como un traje de buzo recorrer el sendero del desacuerdo y de conflictos
mientras comienza a vislumbrarse la nueva situación y aprendemos a establecer
una nueva visión de la realidad.
No todos querrán abandonar las armas y herramientas del pasado, las viejas
rutinas y hasta algunas alianzas. Se tendrá que superar la sensación de
incompetencia que sobreviene cuando se intenta un cambio y aprender cosas y
nuevos procesos, es más debemos aceptar que todos cometeremos equivocaciones,
las que deberán ser contenidas entre todos.
Esta realidad, aunque honesta, es muy difícil de transmitir y lo es también
de digerir.
Un líder debe incluir en su naturaleza, la capacidad de reconocer que los
demás tienen una visión limitada de la persona, porque la misma está basada
exclusivamente en el rol que el líder desempeña en sus vidas.
Si el líder entiende esto, podrá entonces internalizar tanto críticas como
elogios.
A veces creo que los que intentamos llevar adelante una misión necesitamos
inventarnos algo así como un santuario. Encontrar un lugar o actividad que
proporcione ancla y sostén. Cualquier cosa que nos permita reflexionar,
renovarnos y reconectarnos que nuestro objetivo grupal, para no perder el
norte de la acción.
¿ Cuándo fue la última vez que Usted, pensó, vivió
o soñó como un líder?